
La creación del sarape fue un proceso laborioso que requirió 20 días de trabajo intenso con más de ocho horas diarias de dedicación. Para ello, se emplearon tres técnicas tradicionales. Tejido en liso, tejido en cuadros y tejido en redondeo, combinadas con una lana fina de 2 cabos y tintes naturales como añil, cáscara de nuez y negro natural.

